sábado, 2 de febrero de 2013

Todos los elementos del terror en contra de Lana Banana

La serie American Horror Story: Asylum ha tenido casi un millón menos de seguidores que su primera temporada (leer aquí), pero eso no dice, según mi juicio, que sea una mala historia de terror o que la trama sea inferior a la anterior.

Lana Banana, como llamaba la Hermana Jude (Jessica Lange) a Lana Winters (Sarah Paulson), es la protagonista. Ella es una periodista cuya ambición es lograr la fama contando grandes historias. Con ese motivo llega a la mansión Briarcliff, un manicomio para criminales dementes. Este lugar pertenece a la Iglesia Católica y es dirigido, justamente, por la monja Jude, quien interna a Lana a la fuerza, antes de que esta cuente en el diario en el que trabaja sobre el maltrato que reciben los pacientes, poniendo como excusa la homosexualidad de la periodista. Es 1964.

Lo anterior es una nada de todo lo que ocurre en esta segunda temporada. Pero aquí no interesa contar todos los hechos; sino algunas razones para ver esta serie y que la hacen una buena historia de terror. Y no como las tontas películas que supuestamente han reinventado el género utilizando cámaras caseras y movimientos torpes para mostrar historias poco pensadas (Actividad Paranormal). Estas historias a menudo se desinflan y se vuelven hasta cómicas mientras avanzan.

Aquí dejo algunas de las razones que me han hecho disfrutar de Asylum y que debe considerar cualquier persona antes de deshechar la idea de verla por el hecho de que haya tenido menos seguidores que su primera temporada:
La mansión Briarcliff: los manicomios siempre son muy atractivos porque en él hay muchos seres retorcidos, tanto entre los pacientes como entre el personal del centro. Asylum aprovecha al máximo las historias de todos estos personajes y profundiza en los traumas y experiencias de algunos de ellos. La ninfómana Shelley (Chloë Sevigny), quien tiene uno de los peores finales al ser mutilidada una y otra vez como parte del experimento del Dr. Arthur Arden (James Cromwell); la supuesta Ana Frank (Franka Potente) que cree ser perseguida por los nazis hasta en el manicomio; Pepper (Naomi Grossman), una niña con microcefalia y retraso mental, son algunos de estos personajes que dan mayor fuerza a la historia principal.  

Todos los elementos del terror: aunque quizás para muchos esta sea la razón por la que no verían la serie, creo que esto es lo que hace de Asylum una historia distinta. No hay que ser prejuiciosos y darle una oportunidad. Esta serie demuestra cómo pueden convivir asesinos psicópatas, monjas fanáticas, raptos extraterrestres, un doctor que experimenta con seres humanos y posesiones demoniacas. ¿Difícil de digerir? Sí y por eso hay que darle un poco de tiempo y no abandonarla o cambiarla por lo fácil.
Jessica Lange no es una buena actriz. ¡Es excellente! Y ya lo ha demostrado con tantas actuaciones y sus dos premios Oscar en la mano. En la serie, no hay otro personaje tan fuerte como el interpretado por ella. Cada gesto, palabra, movimiento muestran a una monja despiada que cree ser poseedora de la verdad, pero que le atormenta su pasado.
¡Maldición! Al final no me salieron tantas razones por enumerar como creía. 

Como en la primera temporada, la riqueza de la serie está en la gran cantidad de personajes que presenta y cómo se aborda la historia de cada uno de ellos.

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